13.1.09
3.1.09
Jealous Guy de John Lennon
Soñaba con el pasado.
Y mi corazón latía fuerte
Empecé a perder el control
Empecé a perder el control
Nunca quise lastimarte
Perdoname por haberte hecho llorar
Oh no, no quise lastimarte.
Soy solo un tipo celoso.
Me sentía inseguro
Quizás no me amabas más.
Estaba estremeciéndome por dentro
Estaba estremeciéndome por dentro
Nunca quise lastimarte
Perdoname por haberte hecho llorar
Oh no, no quise lastimarte.
Soy solo un tipo celoso.
Intentaba atrapar tus ojos.
Aunque intentabas esconderlos.
Estaba tragándome mi dolor.
Estaba tragándome mi dolor.
31.12.08
Otro año mas...
Finalmente se termina el 2008. Un año bastante particular, con sus cosas muy buenas y sus cosas pésimas. Un año en que lo personal he tenido la dicha de un cuento publicado y la desgracia de vivir un accidente de transito que hizo aumentar aún mas mi neurosis (ya es fija: no voy a aprender a manejar). Aprendí muchas cosas:
1. Que si sos pasante, no importa cuanto tiempo hace que estas trabajando, no tenés derecho a vacaciones y punto.
2. Que los hombres son tan (y a veces más) histéricos que las mujeres (prometo hacer un posteo sobre esto mas adelante).
3. Que podés encontrar amigos cuando menos lo pensás.
4. Que a las amigas postas hay que sostenerles el pelo cuando tienen que vomitar.
5. Que hacer un documental puede sacarte una úlcera.
6. Que te pueden tocar profesores grosos y otros que te sacan lo peor de adentro, básicamente.
7. Que, aunque podés estar tardes enteras buscando ropa que no te queda bien porque estas medio gorda, siempre, siempre te vas a poder comprar zapatos.
8. Que pueden pasar dos años y estar cada vez mas enamorada.
Pero así y todo he sobrevivido. El año en que más estudié, leí (9 libros, mas los que no llegué a terminar), escribí, lloré, reí. En fin, muchas emociones juntas.
Para finalizar les deseo mucha salud, trabajo, amor y sexo. Nos estaremos leyendo el próximo año. Y así se despide, su humilde anfitriona. Clara.
1. Que si sos pasante, no importa cuanto tiempo hace que estas trabajando, no tenés derecho a vacaciones y punto.
2. Que los hombres son tan (y a veces más) histéricos que las mujeres (prometo hacer un posteo sobre esto mas adelante).
3. Que podés encontrar amigos cuando menos lo pensás.
4. Que a las amigas postas hay que sostenerles el pelo cuando tienen que vomitar.
5. Que hacer un documental puede sacarte una úlcera.
6. Que te pueden tocar profesores grosos y otros que te sacan lo peor de adentro, básicamente.
7. Que, aunque podés estar tardes enteras buscando ropa que no te queda bien porque estas medio gorda, siempre, siempre te vas a poder comprar zapatos.
8. Que pueden pasar dos años y estar cada vez mas enamorada.
Pero así y todo he sobrevivido. El año en que más estudié, leí (9 libros, mas los que no llegué a terminar), escribí, lloré, reí. En fin, muchas emociones juntas.
Para finalizar les deseo mucha salud, trabajo, amor y sexo. Nos estaremos leyendo el próximo año. Y así se despide, su humilde anfitriona. Clara.
26.12.08
Gente que no debería entrar a una librería 6
Cliente perdido - ¿Tenés pilas de reloj?
Empleada sin vacaciones - ... no...
Empleada sin vacaciones - ... no...
24.12.08
21.12.08
No hay nada mas lindo que la familia unida
Uno es uno de los intelectuales mas influyente del país. Escribe libros de filosofía, política, novelas policiales y guiones para cine. El otro es un periodista conocido por sus pensamientos de derecha y por ser puteado en cámara. Ambos tienen el mismo apellido: Feinmann... Señoras y señores estamos hablando de (inserte redoblantes aquí):
PRIMOS SEGUNDOS
Dice Eduardo sobre Jose Pablo: "Solo tenemos el mismo apellido. No podria estar relacionado con alguien marxista".
Dice Jose Pablo sobre Eduardo: "No existe".
¿Se llamarán para saludarse para estas fiestas?
5.12.08
Eclipse
Ese lunes María estaba recostada en su cama y necesitaba con urgencia recordar algún un momento feliz. Quería olvidarse de los estudios que se había tenido que hacer y de esa mancha oscura en su cabeza que según el medico avanzaba y que difícilmente podría detener. De golpe tuvo miedo de no acordarse de ningún momento feliz de su vida porque la mancha negra crecía y arrasaba con todos los recuerdos de su cabeza.
Mientras escuchaba “You Go To My Head” por Rod Stewart recordó cuando escucho ese tema con Esteban. Habían hecho el amor y se quedaron oyendo esa bella melodía, abrazados, desnudos, sintiendo la piel del otro, con sus piernas entrelazadas y destapados esa noche calurosa de enero. María recordó cuanto lo amaba, lo feliz que había sido con él por cinco años hasta que las ambiciones de ambos los distanciaron (aunque a veces dudaba si no fueron las ambiciones de ella misma). Había sido su mejor amante y también su mejor amigo, alguien en quien siempre pudo confiar y además de quien siempre recibía palabras esperanzadoras, que todo iba a estar bien. Realmente su presencia le haría muy bien ahora que se le presentaba lo más difícil de su vida a pesar que ya nada se podría evitar.
Ya había pasado un año de la última vez que lo había visto a Esteban, cuando Maria se fue de Entre Ríos para comenzar una nueva vida. Esteban la fue a despedir a la Terminal, a pesar que ya hacia un tiempo que habían terminado. Se habían dado un fuerte y último abrazo. Él fue lo más importante que tuvo y se preguntaba si ella había representado lo mismo para él, pero una de las lecciones mas importantes de su vida era que los hombres eran los mas difícil de descifrar.
Mientras miraba algunas viejas fotos con Esteban, encontró otras con su mejor amiga, Mariana. La extrañaba mucho. Pensó que tendría que haberla llamado, aunque sea para preguntarle como esta. Hacia 20 años que eran amigas, a pesar que durante en el ultimo tiempo la relación empezó a cambiar. Cada vez tenían menos en común, pero la comunicación seguía. Pensó que quizás ya no la volvería a ver.
No quería morir, todavía le quedaban muchas cosas por hacer. Todavía le costaba creer que iba a dejar de existir. Que no vería más a sus padres, sus amigos, a Esteban. Que no conocería París. Que no se casaría ni tendría hijos.
De repente entendió todo y sintió una angustia muy grande. Sus palpitaciones iban cada vez más fuerte, como si su corazón quisiera salir de su pecho. Empezó a temblar y un extraño escalofrío pasaba por su cuerpo. En ese instante entendió todo lo que iría a pasar. La lágrimas comenzaron a corres por su rostro con cada vez mas intensidad, al igual que su respiración. Pensaba todo lo que estaba por perder y su llanto se acrecentaba. Comenzó a gritar con violencia. Los gritos eran de desesperación, de terror a la incertidumbre que le producía saber iría a morir. Gritaba y se agarraba la cabeza, se revolcaba en su cama tratando de encontrar alguna salida. Algo o alguien que la rescate pero no había nada.
De a poco dejo de gritar. Su llanto iba cesando. Su respiración se normalizaba. Y así, con una extraña calma, cerro sus ojos y se durmió.
Se vio a si misma en un vestido blanco, en el medio de un campo, verde y hermoso. El sol brillaba con ímpetu. Maria miro a su alrededor y solo veía un descampado y un horizonte sin fin. Comenzó a correr, rápido, como queriendo llegar a algún lado. Corría y corría, sus piernas se movían con velocidad. Sentía cansancio pero no quería detenerse. De golpe la luz del sol comenzaba a apagarse, poco a poco. La oscuridad iba invadiendo y Maria empezó a asustarse. Corría cada vez menos, le faltaba el aliento. Dejo caer su cuerpo de rodillas y sentía el pasto frío en sus piernas. Se echo para atrás, rendida, esperando su destino.
El despertador sonó. Maria estaba aturdida con ese ruido que le parecían miles de despertadores y campanas que sonaban juntos. El ruido iba disminuyendo y ella se iba despertando. Por un instante no se acordaba de quien era, de donde estaba. Se pregunto si ya estaría muerta, pero comprobó que no. De a poco se iba levantando. Su cabeza explotaba de dolor y sentía sus ojos hinchados de tanto llorar
Eran las 7 y media y ya se le hacia tarde para ir al trabajo. Decidió no ir, no quiso seguir perdiendo el tiempo. A su vida le quedaban pocos días y quería sentir libertad. Abrió su placard y saco un bolso. Le puso algo de ropa adentro, no mucha porque no quería cargar con nada pesado. Se vistió, se puso una remera sencilla, un jean y unas sandalias negras que estaban abandonadas en el fondo del placard. Cargó el bolso a su hombro. Pensó en llevar su celular pero se arrepintió y lo dejo sobre la cama. Hizo una última mirada a su departamento y se fue, sin cerrar con llave.
Bajo por el ascensor decidida como nunca antes. Llegó a planta baja subió a su auto y empezó a manejar sin rumbo. Ya no había lugar para llorar, eso también sería una perdida de tiempo. Su vida había sido eclipsada de la misma forma que lo fue el sol en su sueño y pensó en todo lo que vio, probo, sintió, amó, odió, desconfió, hizo, dijo, conoció y luchó. María estaba orgullosa de haberlo vivido.
Publicado en "Ronda de Cuentos"
Mientras escuchaba “You Go To My Head” por Rod Stewart recordó cuando escucho ese tema con Esteban. Habían hecho el amor y se quedaron oyendo esa bella melodía, abrazados, desnudos, sintiendo la piel del otro, con sus piernas entrelazadas y destapados esa noche calurosa de enero. María recordó cuanto lo amaba, lo feliz que había sido con él por cinco años hasta que las ambiciones de ambos los distanciaron (aunque a veces dudaba si no fueron las ambiciones de ella misma). Había sido su mejor amante y también su mejor amigo, alguien en quien siempre pudo confiar y además de quien siempre recibía palabras esperanzadoras, que todo iba a estar bien. Realmente su presencia le haría muy bien ahora que se le presentaba lo más difícil de su vida a pesar que ya nada se podría evitar.
Ya había pasado un año de la última vez que lo había visto a Esteban, cuando Maria se fue de Entre Ríos para comenzar una nueva vida. Esteban la fue a despedir a la Terminal, a pesar que ya hacia un tiempo que habían terminado. Se habían dado un fuerte y último abrazo. Él fue lo más importante que tuvo y se preguntaba si ella había representado lo mismo para él, pero una de las lecciones mas importantes de su vida era que los hombres eran los mas difícil de descifrar.
Mientras miraba algunas viejas fotos con Esteban, encontró otras con su mejor amiga, Mariana. La extrañaba mucho. Pensó que tendría que haberla llamado, aunque sea para preguntarle como esta. Hacia 20 años que eran amigas, a pesar que durante en el ultimo tiempo la relación empezó a cambiar. Cada vez tenían menos en común, pero la comunicación seguía. Pensó que quizás ya no la volvería a ver.
No quería morir, todavía le quedaban muchas cosas por hacer. Todavía le costaba creer que iba a dejar de existir. Que no vería más a sus padres, sus amigos, a Esteban. Que no conocería París. Que no se casaría ni tendría hijos.
De repente entendió todo y sintió una angustia muy grande. Sus palpitaciones iban cada vez más fuerte, como si su corazón quisiera salir de su pecho. Empezó a temblar y un extraño escalofrío pasaba por su cuerpo. En ese instante entendió todo lo que iría a pasar. La lágrimas comenzaron a corres por su rostro con cada vez mas intensidad, al igual que su respiración. Pensaba todo lo que estaba por perder y su llanto se acrecentaba. Comenzó a gritar con violencia. Los gritos eran de desesperación, de terror a la incertidumbre que le producía saber iría a morir. Gritaba y se agarraba la cabeza, se revolcaba en su cama tratando de encontrar alguna salida. Algo o alguien que la rescate pero no había nada.
De a poco dejo de gritar. Su llanto iba cesando. Su respiración se normalizaba. Y así, con una extraña calma, cerro sus ojos y se durmió.
Se vio a si misma en un vestido blanco, en el medio de un campo, verde y hermoso. El sol brillaba con ímpetu. Maria miro a su alrededor y solo veía un descampado y un horizonte sin fin. Comenzó a correr, rápido, como queriendo llegar a algún lado. Corría y corría, sus piernas se movían con velocidad. Sentía cansancio pero no quería detenerse. De golpe la luz del sol comenzaba a apagarse, poco a poco. La oscuridad iba invadiendo y Maria empezó a asustarse. Corría cada vez menos, le faltaba el aliento. Dejo caer su cuerpo de rodillas y sentía el pasto frío en sus piernas. Se echo para atrás, rendida, esperando su destino.
El despertador sonó. Maria estaba aturdida con ese ruido que le parecían miles de despertadores y campanas que sonaban juntos. El ruido iba disminuyendo y ella se iba despertando. Por un instante no se acordaba de quien era, de donde estaba. Se pregunto si ya estaría muerta, pero comprobó que no. De a poco se iba levantando. Su cabeza explotaba de dolor y sentía sus ojos hinchados de tanto llorar
Eran las 7 y media y ya se le hacia tarde para ir al trabajo. Decidió no ir, no quiso seguir perdiendo el tiempo. A su vida le quedaban pocos días y quería sentir libertad. Abrió su placard y saco un bolso. Le puso algo de ropa adentro, no mucha porque no quería cargar con nada pesado. Se vistió, se puso una remera sencilla, un jean y unas sandalias negras que estaban abandonadas en el fondo del placard. Cargó el bolso a su hombro. Pensó en llevar su celular pero se arrepintió y lo dejo sobre la cama. Hizo una última mirada a su departamento y se fue, sin cerrar con llave.
Bajo por el ascensor decidida como nunca antes. Llegó a planta baja subió a su auto y empezó a manejar sin rumbo. Ya no había lugar para llorar, eso también sería una perdida de tiempo. Su vida había sido eclipsada de la misma forma que lo fue el sol en su sueño y pensó en todo lo que vio, probo, sintió, amó, odió, desconfió, hizo, dijo, conoció y luchó. María estaba orgullosa de haberlo vivido.
Publicado en "Ronda de Cuentos"
25.11.08
Gente que no debería entrar a una librería 5
Clienta menopáusica - Busco un libro, no me acuerdo el nombre. Anoche lo presentaron en Susana...
17.11.08
Let's Get it on de Marvin Gaye
Realmente he estado intentando
Tratando de retener este sentimiento durante mucho
Y si te siente como me siento
Entonces, vamos
Vamos a empezar.
Todos somos gente sensible
Con mucho para dar.
Entendeme, dulce.
Desde que tenemos que estar aca,
Vamos a vivir, te amo.
No hay nada malo en mi,
Amándote.
Y entregarte a mí
No podría estar mal,
Si el amor es real.
No sabes que dulce y
maravillosa la vida puede ser?
Te estoy preguntando mi amor,
Si empezas conmigo.
No me voy a preocupar,
No voy a presionar.
No te voy a presionar, mi amor.
Entonces, vamos, vamos, vamos, mi amor
Dejá de andar con rodeos.
Tratando de retener este sentimiento durante mucho
Y si te siente como me siento
Entonces, vamos
Vamos a empezar.
Todos somos gente sensible
Con mucho para dar.
Entendeme, dulce.
Desde que tenemos que estar aca,
Vamos a vivir, te amo.
No hay nada malo en mi,
Amándote.
Y entregarte a mí
No podría estar mal,
Si el amor es real.
No sabes que dulce y
maravillosa la vida puede ser?
Te estoy preguntando mi amor,
Si empezas conmigo.
No me voy a preocupar,
No voy a presionar.
No te voy a presionar, mi amor.
Entonces, vamos, vamos, vamos, mi amor
Dejá de andar con rodeos.
Los mejores dos años de mi vida.
10.11.08
Rayuela
¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.Pero ella no estaría ahora en el puente. Su fina cara de translúcida piel se asomaría a viejos portales en el ghetto del Marais, quizá estuviera charlando con una vendedora de papas fritas o comiendo una salchicha caliente en el boulevard de Sebastopol. De todas maneras subí hasta el puente, y la Maga no estaba.
Julio Cortazar
25.10.08
La Renga
Estos días he andado muy de malas y me he dado cuenta que estoy arruinando la vida de todos los que me rodean. Estoy cansada y desde hace 1 año y 7 meses que no tengo descanso alguno y ya la cabeza no me da mas. Estoy distraida, hago cagadas en el laburo, no puedo estudiar ni redactar una monografía. Estoy histérica y convirtiéndome en esa clase de persona a la que no banco y pareciera que molesto a todos con mis mambos: a mis viejos, a mis amigos, a mi novio, a mis compañeros de facultad. Encima ahora me doble el tobillo...
Pido perdón por haberme descargado con quien no debía, son mis problemas. Pero es que he andado (ahora literalmente) con el pie izquierdo. Prometo cambiar, o al menos intentarlo.
Sepan disculpar las molestias ocasionadas, los quiero a todos. Clara.
Pido perdón por haberme descargado con quien no debía, son mis problemas. Pero es que he andado (ahora literalmente) con el pie izquierdo. Prometo cambiar, o al menos intentarlo.
Sepan disculpar las molestias ocasionadas, los quiero a todos. Clara.
21.10.08
Descubrimientos
Una de las mejores cosas en la vida en comer empanadas, y de postre, muy buen sexo. Quizás al otro día uno se levanta con el estómago a la miseria y muy cansado porque se durmió poco. Pero ¿quién te quita lo bailado?
11.10.08
La educación sentimental
Alguien dijo que el amor en una pareja dura 4 años. Después se trata de acostumbramiento y cariño por la otra persona, pero ya no se esta mas enamorado… ¿puedo creer que eso es una boludez? No tiene sentido pensar que algo tan complejo y abstracto como el amor puede tener fecha de vencimiento, por más científico catedrático que lo haya dicho. No hay que tragarse toda la verdura que te vende algún licenciado o doctor ¿Qué hay entonces de parejas de enamorados que terminan al año o la los seis meses? ¿Tendríamos que pensar que todos esos matrimonios con 50 años de casados no se aman? ¿Se supone que hay que andar por la vida con relaciones de duren 4 años hasta que finalmente alguien grite ¡rotación! y entonces todos cambiemos de persona? 
1) Primero hay que sacarse la careta y dejar de pensar que amar se trata de andar de la mano por la calle y hacerse regalos en los aniversarios. Es otra cosa, y para saberlo hay que haber experimentado un verdadero compromiso con alguien. Acompañarse, en las buenas y, por sobre todas las cosas, en las malas. Aguantarse los defectos del otro, y hacer esto por pura elección. Sentirse complementado, ser feliz por estar con esa persona aunque todo lo demás se este desmoronando. No hay que negar que el romanticismo se pierde y que las cosas no pueden seguir como en la nebulosa de las primeras semanas. Situaciones difíciles se van a ir presentando y hay que afrontarlas con la madurez suficiente para que la relación y los sentimientos sigan adelante.
2) Algunos pueden decir “Yo estuve/estoy enamorado/a y nunca tuve una relación”. Lamento decir que entonces no conocen el amor. A veces el querer estar con alguien, y que éste no sea correspondido, no significa enamoramiento. Puede ser cariño, calentura o hasta capricho. Quizás el amor pasa mas por el lado de las ilusiones que se tienen sobre cuan perfecta sería la vida con esa persona. Puede pasar que cuando se llega a estar con la persona deseada, la realidad no era como se la esperaba. Nadie es perfecto y con el tiempo empiezan a salir a la superficie ciertas cosas que no se conocían en un principio y que no se cree poder sobrellevar.
3) El temor de estar solo esta siempre presente. Cuando se vive una seguidilla de desilusiones se incrementa el pesimismo hasta caer en un estado total de bovarismo. Todo lo relacionado al amor se lo rechaza, se aborrece el romanticismo hasta el punto de mirar con repulsión a otra pareja. De esta forma es reconfortante creer en la teoría de la caducidad del amor y en que esos acaramelados van a terminar en ruinas.
Por eso es que no hay que vivir creyendo una irreal teoría. El destino es impredecible y el amor puede durar dos meses, cuatro años o una vida entera. Pero esto nadie lo sabe por más que queramos saber lo que nos depare el futuro. Entonces mi teoría es: vivir el momento, aprovechar el tiempo lo más posible junto el ser amado. Amar, tener sexo, acompañar. Hacer feliz a la otra persona pero nunca olvidarnos de nuestra propia felicidad. Clara.

1) Primero hay que sacarse la careta y dejar de pensar que amar se trata de andar de la mano por la calle y hacerse regalos en los aniversarios. Es otra cosa, y para saberlo hay que haber experimentado un verdadero compromiso con alguien. Acompañarse, en las buenas y, por sobre todas las cosas, en las malas. Aguantarse los defectos del otro, y hacer esto por pura elección. Sentirse complementado, ser feliz por estar con esa persona aunque todo lo demás se este desmoronando. No hay que negar que el romanticismo se pierde y que las cosas no pueden seguir como en la nebulosa de las primeras semanas. Situaciones difíciles se van a ir presentando y hay que afrontarlas con la madurez suficiente para que la relación y los sentimientos sigan adelante.
2) Algunos pueden decir “Yo estuve/estoy enamorado/a y nunca tuve una relación”. Lamento decir que entonces no conocen el amor. A veces el querer estar con alguien, y que éste no sea correspondido, no significa enamoramiento. Puede ser cariño, calentura o hasta capricho. Quizás el amor pasa mas por el lado de las ilusiones que se tienen sobre cuan perfecta sería la vida con esa persona. Puede pasar que cuando se llega a estar con la persona deseada, la realidad no era como se la esperaba. Nadie es perfecto y con el tiempo empiezan a salir a la superficie ciertas cosas que no se conocían en un principio y que no se cree poder sobrellevar.
3) El temor de estar solo esta siempre presente. Cuando se vive una seguidilla de desilusiones se incrementa el pesimismo hasta caer en un estado total de bovarismo. Todo lo relacionado al amor se lo rechaza, se aborrece el romanticismo hasta el punto de mirar con repulsión a otra pareja. De esta forma es reconfortante creer en la teoría de la caducidad del amor y en que esos acaramelados van a terminar en ruinas.
Por eso es que no hay que vivir creyendo una irreal teoría. El destino es impredecible y el amor puede durar dos meses, cuatro años o una vida entera. Pero esto nadie lo sabe por más que queramos saber lo que nos depare el futuro. Entonces mi teoría es: vivir el momento, aprovechar el tiempo lo más posible junto el ser amado. Amar, tener sexo, acompañar. Hacer feliz a la otra persona pero nunca olvidarnos de nuestra propia felicidad. Clara.
30.9.08
Todavia sirvo
Considerando que mi actual ajetreo diario me impide postear, y además porque sé que me extrañan (?), les dejo este tema genial de T-Rex.
Ballrooms of mars
You gonna look fine
be primed for dancing
you're gonna trip and glide
all on the trembling plane
your diamond hands
will be stacked with roses
and wind and cars
and people of the past
I'll call you thing
just when the moon sings
and place your face in stone
upon the hills of stars
and gripped in the arms
of the changeless madman
we'll dance our lives away
in the ballrooms of mars
You talk about day
i'm talking 'bout night time
when the monsters call out
the names of men
bob dylan knows
and i bet alan freed did
there are things in night
that better not to behold
You dance
with your lizard leather boots on
and pull the strings
that change the faces of men
you diamond browed hag
you're a gutter-gaunt gangster
john lennon knows your name
and i've seen his
Rock!
23.8.08
Gente que no debería entrar a una librería 4
Cliente boludo - ¿Tenés el libro de Belen Franchese?
*Ocurrió hace aproximadamente una hora y no podía dejar de subirlo.
*Ocurrió hace aproximadamente una hora y no podía dejar de subirlo.
22.8.08
Desesperada
¿Vale la pena sacrificarse tanto? Es una pregunta que me hago muy amenudo, sobre todo por lo que observo que pasa en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, aunque supongo que muchos otros lugares sucede lo mismo. Mi crítica es al ámbito de los medios porque, claro, estudio locución y periodismo. Para llegar hay que sacrificarse, y los hombres tienden a salir airosos. Pero en las mujeres es distinto y las formas mas frecuentes de tener un lugar en un diario o una radio son las siguientes:
1) Tener talento. Tener "eso" necesario para llamar la atención y que te quieran emplear. Pero esto se da en casos especiales y con gente que realmente se lo merece.
2) Tener un buen contacto, un conocido. Aún así no siempre es seguro.
3) Lo que se da en la mayoría: acostándose con el dueño.
Esta última es frecuente y no la entiendo ¿Para que estudiar (y pagar) tres años entonces? No tiene sentido.
En mí caso, me sacrifico y me preparo y solo consigo que me ignoren o promesas de llamados que nunca se concretan, y así sigo estancada como una empleaducha de comercio. Todo aquel que alguna vez odió su trabajo (estoy usando la palabra ODIO) sabe a lo que me refiero. Es muy feo tener que levantarse todos los días para ir a un laburo en donde aburre lo que hay que hacer y te paguen dos mangos, donde no tenes derecho a horas extras ni a vacaciones porque sos "pasante".
¿Que hago? ¿Me rindo? ¿Dejo todo acá nomás? Quizás nadie me emplea porque no sirvo para los medios y todavía nadie me lo dijo.
Siglo XXI y aún así hay poco lugar para una mujer que quiere conseguir algo verdadero sin tener que abrir las piernas ¿Ahora se entiende lo de feminista resentida?
1) Tener talento. Tener "eso" necesario para llamar la atención y que te quieran emplear. Pero esto se da en casos especiales y con gente que realmente se lo merece.
2) Tener un buen contacto, un conocido. Aún así no siempre es seguro.
3) Lo que se da en la mayoría: acostándose con el dueño.
Esta última es frecuente y no la entiendo ¿Para que estudiar (y pagar) tres años entonces? No tiene sentido.
En mí caso, me sacrifico y me preparo y solo consigo que me ignoren o promesas de llamados que nunca se concretan, y así sigo estancada como una empleaducha de comercio. Todo aquel que alguna vez odió su trabajo (estoy usando la palabra ODIO) sabe a lo que me refiero. Es muy feo tener que levantarse todos los días para ir a un laburo en donde aburre lo que hay que hacer y te paguen dos mangos, donde no tenes derecho a horas extras ni a vacaciones porque sos "pasante".
¿Que hago? ¿Me rindo? ¿Dejo todo acá nomás? Quizás nadie me emplea porque no sirvo para los medios y todavía nadie me lo dijo.
Siglo XXI y aún así hay poco lugar para una mujer que quiere conseguir algo verdadero sin tener que abrir las piernas ¿Ahora se entiende lo de feminista resentida?
25.7.08
La boludes del día
Daniel Radcliffe dijo a la revista Empire sobre la nueva película de la saga de Harry Potter:
"Hay muchas partes llenas de energía sexual junto a algunos paralelismos con las drogas. Tenemos algunos momentos muy Trainspotting, y eso que nunca pensé en nombrar a los dos filmes en una misma oración"
¡PAREN LAS ROTATIVAS! ¡PAREN LAS ROTATIVAS! ¿Acaso este salame vió Trainspotting?
"Hay muchas partes llenas de energía sexual junto a algunos paralelismos con las drogas. Tenemos algunos momentos muy Trainspotting, y eso que nunca pensé en nombrar a los dos filmes en una misma oración"
¡PAREN LAS ROTATIVAS! ¡PAREN LAS ROTATIVAS! ¿Acaso este salame vió Trainspotting?
13.7.08
Liliana (Amanecer de una noche confusa)
“De pronto me vi, como un perro de nadie,
ladrando, a las puertas del cielo…”
Joaquín Sabina
Liliana no podía abrir los ojos, los sentía irritados. Su cabello con olor a humo de cigarrillo le tapaba la cara y llevo lentamente su mano para correrlo. Entonces finalmente pudo abrir los ojos y percibir que esa no era su habitación, que esa no era su cama, que esa almohada con restos de delineador y sombra tampoco era de ella, ni siquiera el hombre a su lado era de ella. Ya no. Ya hacía un par de meses que no lo era ¿por qué estaba allí entonces? Su cabeza le dolía mucho, le explotaba, y le dolía aún más cuando trataba de recordar qué pasó la noche anterior. Su ultimo recuerdo (muy difuso) era “te extraño”, “otra oportunidad” y un par de lágrimas, en medio de un montón de gente que bailaba sosteniendo su vaso de cerveza fuertemente como si fuera un trofeo.
Ya era lunes, 7 de la mañana y ya llegaba tarde para rendir un parcial (igual no había estudiado). Sabía que no tendría que haber salido un domingo, mucho menos haber tomado. No estaba acostumbrada a tomar, jamás. Pero la fiesta estaba prometedora, especialmente porque Gustavo iba a estar allí. Pero ya estaba en ese lugar, en esa cama y con esa persona ¿por qué no quedarse? Se preguntó. Por algo el destino la llevó, una vez más, a ese lugar. Entonces comenzaba a sentirse un poco feliz, mientras lo miraba tiernamente como dormía a pesar que un pequeño rastro de baba caía por esa boca que durante tanto tiempo besó con ternura.
Esperaría que se despertase, se levantarían y se prometerían que harían lo posible para que su relación vuelva a funcionar. Luego el la acompañaría a la facultad y haría planes para la noche. Iría a comer a su restaurante favorito. Todo volvería a ser perfecto. Se sentía muy emocionada, ya no tenía ese nudo en la panza que no la dejaba vivir.
Gustavo empezó a moverse lentamente y ella temblaba de la emoción. Él abrió sus ojos, se agarró la cabeza y la miró, sonriente y con los ojos brillando como dos diamantes. Ella esperaba la misma reacción en él. Y esperaba. Y esperaba. Hasta que Gustavo se dispuso a hablar. Abrió la boca, las palabras salieron. Liliana ya se estaba anticipando a lo que diría, de hecho es como si ya lo hubiera escuchado. Pero como una metamorfosis, “Hola mi amor” pasó a “¿Todavía seguís acá?”. Era un chiste, tenía que ser un chiste. Pero el chiste era ella, el chiste era toda su existencia. Comprendió que ahora era de esas minas que tienen sexo casual con sus ex. Formaba parte de ese grupo, pero de la peor mitad. De las que creían que la relación todavía podía rescatarse. De las que extrañan pero no son extrañadas. Boluda. No dijo nada, no pronunció una palabra. Quería vestirse y salir de allí pero antes debía buscar su ropa. El vestido en el suelo, las sandalias en la puerta, el corpiño bajo la cama, la bombacha… ¿dónde? ¿Dónde esta el calzón? ¡¿Dónde está el calzón?! No quería preguntarle, no quería ni mirarlo. Sentía bronca y vergüenza, tanto que se iría sin calzón ¿Quién la manda a ponerse vestido?
Terminó de vestirse, y se fue, dando un portazo y sin decir nada. Una vez afuera se quedó diez segundo en la puerta, esperando que quizás él saliera, arrepentido, enamorado, añorando que ella regresara. Esperó los diez segundos. Transcurrieron los diez segundo. Terminaron los diez segundo. Nada ocurrió. Siguió caminando, haciendo un esfuerzo sobrehumano para no llorar. A una cuadra venía un taxi, entonces apuro el paso lo más que pudo y hasta donde sus sandalias se lo permitían, haciéndole seña al taxista para que pare. Pero la vereda, de baldosas rotas, le jugó una mala pasada. Su taco se quebró y cayó al suelo, haciendo que su vestido se subiera. Se levantó de golpe y subió al auto mientras su chofer de turno hacía lo imposible para no demostrar que había visto todo el espectáculo.
Liliana dejó escapar una lágrima. Solo una, como un pequeño descargo. Dejar de existir sería tan buena solución, pero tenía muchas cosas por vivir todavía (aunque no la recordaba) a pesar de su maquillaje corrido, su pelo desarreglado, su taco roto, su parcial aplazado y su bombacha perdida.
ladrando, a las puertas del cielo…”
Joaquín Sabina
Liliana no podía abrir los ojos, los sentía irritados. Su cabello con olor a humo de cigarrillo le tapaba la cara y llevo lentamente su mano para correrlo. Entonces finalmente pudo abrir los ojos y percibir que esa no era su habitación, que esa no era su cama, que esa almohada con restos de delineador y sombra tampoco era de ella, ni siquiera el hombre a su lado era de ella. Ya no. Ya hacía un par de meses que no lo era ¿por qué estaba allí entonces? Su cabeza le dolía mucho, le explotaba, y le dolía aún más cuando trataba de recordar qué pasó la noche anterior. Su ultimo recuerdo (muy difuso) era “te extraño”, “otra oportunidad” y un par de lágrimas, en medio de un montón de gente que bailaba sosteniendo su vaso de cerveza fuertemente como si fuera un trofeo.
Ya era lunes, 7 de la mañana y ya llegaba tarde para rendir un parcial (igual no había estudiado). Sabía que no tendría que haber salido un domingo, mucho menos haber tomado. No estaba acostumbrada a tomar, jamás. Pero la fiesta estaba prometedora, especialmente porque Gustavo iba a estar allí. Pero ya estaba en ese lugar, en esa cama y con esa persona ¿por qué no quedarse? Se preguntó. Por algo el destino la llevó, una vez más, a ese lugar. Entonces comenzaba a sentirse un poco feliz, mientras lo miraba tiernamente como dormía a pesar que un pequeño rastro de baba caía por esa boca que durante tanto tiempo besó con ternura.
Esperaría que se despertase, se levantarían y se prometerían que harían lo posible para que su relación vuelva a funcionar. Luego el la acompañaría a la facultad y haría planes para la noche. Iría a comer a su restaurante favorito. Todo volvería a ser perfecto. Se sentía muy emocionada, ya no tenía ese nudo en la panza que no la dejaba vivir.
Gustavo empezó a moverse lentamente y ella temblaba de la emoción. Él abrió sus ojos, se agarró la cabeza y la miró, sonriente y con los ojos brillando como dos diamantes. Ella esperaba la misma reacción en él. Y esperaba. Y esperaba. Hasta que Gustavo se dispuso a hablar. Abrió la boca, las palabras salieron. Liliana ya se estaba anticipando a lo que diría, de hecho es como si ya lo hubiera escuchado. Pero como una metamorfosis, “Hola mi amor” pasó a “¿Todavía seguís acá?”. Era un chiste, tenía que ser un chiste. Pero el chiste era ella, el chiste era toda su existencia. Comprendió que ahora era de esas minas que tienen sexo casual con sus ex. Formaba parte de ese grupo, pero de la peor mitad. De las que creían que la relación todavía podía rescatarse. De las que extrañan pero no son extrañadas. Boluda. No dijo nada, no pronunció una palabra. Quería vestirse y salir de allí pero antes debía buscar su ropa. El vestido en el suelo, las sandalias en la puerta, el corpiño bajo la cama, la bombacha… ¿dónde? ¿Dónde esta el calzón? ¡¿Dónde está el calzón?! No quería preguntarle, no quería ni mirarlo. Sentía bronca y vergüenza, tanto que se iría sin calzón ¿Quién la manda a ponerse vestido?
Terminó de vestirse, y se fue, dando un portazo y sin decir nada. Una vez afuera se quedó diez segundo en la puerta, esperando que quizás él saliera, arrepentido, enamorado, añorando que ella regresara. Esperó los diez segundos. Transcurrieron los diez segundo. Terminaron los diez segundo. Nada ocurrió. Siguió caminando, haciendo un esfuerzo sobrehumano para no llorar. A una cuadra venía un taxi, entonces apuro el paso lo más que pudo y hasta donde sus sandalias se lo permitían, haciéndole seña al taxista para que pare. Pero la vereda, de baldosas rotas, le jugó una mala pasada. Su taco se quebró y cayó al suelo, haciendo que su vestido se subiera. Se levantó de golpe y subió al auto mientras su chofer de turno hacía lo imposible para no demostrar que había visto todo el espectáculo.
Liliana dejó escapar una lágrima. Solo una, como un pequeño descargo. Dejar de existir sería tan buena solución, pero tenía muchas cosas por vivir todavía (aunque no la recordaba) a pesar de su maquillaje corrido, su pelo desarreglado, su taco roto, su parcial aplazado y su bombacha perdida.
11.7.08
La venganza de la nerd
Para los que algunas vez rieron a mis espaldas...

Gracias a Cani, Marian, Alan y por sobre todas las cosas a mi amor Marco por haber estado acompañandome en uno de los mejores momentos de mi vida. También a todos que, a la distancia, no dejaron de estar presente.
Proximamente estaré posteando mi cuento titulado "Eclipse" publicado en el libro "Ronda de Cuentos".

Gracias a Cani, Marian, Alan y por sobre todas las cosas a mi amor Marco por haber estado acompañandome en uno de los mejores momentos de mi vida. También a todos que, a la distancia, no dejaron de estar presente.
Proximamente estaré posteando mi cuento titulado "Eclipse" publicado en el libro "Ronda de Cuentos".
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